Como un León rugiendo a los cuatro vientos,
como rey de la selva.
Así somos todos, ¿no me crees?
Sube a la más alta de las montañas
y grita, grita como en tu vida lo has echo.
¿Ya lo ves pequeño León?
Tu energía, tu fuerza y sobre todo...tu coraje.
Esa manera de mirar a tu manada,
lo más importante del mundo son ellos.
¡Eres un luchador!
Y deberás seguir en pie por los tuyos.
Y algún día cuando el aliento ya no llegue a los bosques
y las patas te fallen,
ahí estará tu manada.
!Ellos también son unos luchadores!
No los subestimes y quiérelos...
Solo así cuando llegue el momento,
ellos te devolverán ese amor
y morirás dejando a los mejores atrás.
A.R.F

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