jueves, 22 de noviembre de 2012


Como gotas heladas un domingo por la noche. Así me sentó nuestro fin. No te supe cuidar, eres tan frágil...
Ha llegado la hora, la hora de dejar que seas feliz sin mi. 
La hora de demostrarle al mundo, que nunca te merecí.
No es un hasta nunca, es un hasta luego.

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